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Érase una vez una larga travesía en tren por un pais del Sur de las Américas. Muchas personas viajaban en aquel
tren que cruzaba varios paises hasta llegar a su destino final, el Pais de La Libertad. La travesía duraba varios años ya
que se salía del Sur de las Américas y se desplazaba hacia las tierras del Oeste, todavía no registradas en los mapas por
ningún geógrafo, pero el maquinista del tren conocía bién el camino.
El
tren era uno de esos trenes antiguos con la locomotora a vapor y su chimenea, y varios vagones clásicos enganchados unos
a otros detrás de la locomotora. El tren avanzaba rápido y confiado hacia su destino, dejando una larga humareda a su paso
y todo el mundo escuchaba el pitido de su locomotora al pasar, como en cualquier típica película "del oeste".
Pero este tren era un tren especial, en él viajaban personas
ansiosas por llegar al Pais de La Libertad, un pais al que podia entrar cualquier persona habitante de este planeta, y no
necesitaba pasaporte para entrar, cualquier ser humano podia entrar. Hacia este destino se dirigía este tan peculiar tren
durante esta larga y extravagante travesía... El maquinista del tren, el conductor, era gay, y la locomotora
a vapor que transportaba el tren entero, representaba el movimiento homosexual, de su
chimenea salian los humos con los colores de la bandera gay, con los colores del arco iris, se extendian aquellos humos coloreados
todo a lo largo del tren mientras este cruzaba las montañas y los valles, mientras sus habitantes lo veian pasar, enloquecidos
del asombro. El tren pitaba y pitaba, seguia su recorrido, nunca se paraba.
Tras el maquinista, en el primer vagón sólo viajaban hombres
homosexuales. En el siguiente vagón, iban sólo lesbianas, era un vagón lleno de mujeres. En el siguiente vagón viajaban
hombres y mujeres mezclados, todos bisexuales. En el siguiente vagón viajaban los transgéneros (incluyendo
travestis y transexuales), era sin duda el vagón más extravagante de todos, en él iban algunas conocidas drag queens también...
Y en el último vagón viajaban chicos y chicas con SHB, únicamente, la mayoría de ellos, heterosexuales, charlando entre ellos.
El
tren era muy largo, no por el número de los vagones, sino porque cada vagón era enorme, larguísimo, mucho más
grande que en los trenes convencionales. El primer vagón era el que iba más lleno; el segundo, el
más tranquilo; el tercero, el más animado; el cuarto, el más espectacular; y el último, el menos lleno de
todos.
El tren seguía su travesía atravesando poblados, ciudades, desafiando todas las montañas, cruzando puentes,
imparable hasta su destino... hasta que se metió por un larguísimo túnel debajo de una montaña, un túnel que parecia nunca
acabar.
En
el vagón de los transgéneros todos miraban ansiosos por las ventanas ante
tanta oscuridad, las lesbianas miraban tranquilas desde las ventanas de su
vagón, hasta que al final el tren cruzó aquel larguísimo túnel que atravesaba una gran montaña y al salir el tren tuvo que hacer su primera parada porque habia que cruzar una frontera de un pais que exigía inspección a todos los trenes que cruzaban su frontera, y éste hizo su primera parada desde que habia salido de la estación, muchos años y paises atrás...
El
tren se detuvo en una gran estación y varios Inspectores entraron al interior
del tren a inspeccionar sus viajeros... Los inspectores empezaron por
el primer vagón y de éste iban de vagón en vagón inspeccionando a todos
los viajeros hasta el último vagón. Los inspectores preguntaron en el
primer vagón: ¿Qué clase de viajeros van en este vagón?, se dieron cuenta
de que era un vagón de hombres homosexuales, y dijeron "este es un
vagón de orientación sexual homosexual", "OK", vamos al siguiente vagón,
allí hicieron la misma pregunta y dijeron "OK, este es un vagón de
orientación sexual homosexual tambien", "todas mujeres"; pasaron al
siguiente vagón, dijeron "OK, este es un vagón de orientación sexual bisexual",
pasaron al siguiente vagón, dijeron "Dios mio! ¿Qué es todo ésto?".
Pero tras la confusión y el asombro inicial, al cabo de un cuarto de
hora, con mente racional y fria dijeron "OK, este es un vagón que mezcla
diferentes orientaciones sexuales e identidades de género". Y llegaron
al último vagón, al vagón de los chicos y chicas con SHB, y nada más
entrar dijeron "Qué contraste con el vagón del que venimos, que tranquilo y poco lleno está este vagón"... Entonces dijeron mientras se secaban el sudor de las frentes con los
pañuelos, y se relajaban: "Al fin! el vagón de los heterosexuales, ¿No?"...
Una de las chicas que viajaban en este vagón les respondió: "bueno la mayoría de los que vamos en éste
vagón somos heterosexuales, pero algunos poquitos no"... Otro chico se levantó y les dijo "en este vagón viajamos chicos y
chicas que hemos nacido con SHB", "por eso no somos tantos como los que viajan en los otros vagones"... Los inspectores leyeron
varios documentos explicativos que habia en una mesa del vagón sobre el SHB, y finalmente, una hora después, tras mucha cavilación dijeron: "pero ustedes se han equivocado de tren!!!!" sintiéndose
estupefactos ante el descubrimiento y apenados porque estos pobres viajeros se habían subido al tren equivocado...
"Pero,
¡yo también quiero ir al Pais de La Libertad!" exclamó uno de los chicos que viajaba en este último vagón. "¡Y yo también!"
exclamó otra chica. Los inspectores dijeron "Os entiendo, el Pais de La Libertad
es bellísimo, lleno
de colores y diversidad, todos quieren ir allí"... entonces otro de los
chicos que viajaban en este vagón preguntó con una expresión triste: "¿Y entonces
cual es el problema?"... Tras unos minutos de hablar unos inspectores con
los otros entre ellos, dijeron: "Queridos viajeros, podeis ir al Pais de La
Libertad cuando querais, es un pais de entrada libre para todos, pero antes
teneis que viajar al Pais de La Salud".... Asombrados todos los viajeros preguntaron:
"¿y dónde está ese pais?", "¿Por qué tenemos que ir primero al Pais de La Salud?"... Los inspectores explicaron: "teneis
que cambiar de tren, y coger el tren que va al Pais de La Salud, este tren va hacia el Oeste, en otra dirección, vuestro tren
el que va hacia el Pais de La Salud va hacia el Norte, y atraviesa las Américas enteras, de Sur a Norte, es una travesía muchísimo
más larga, pero deben hacerla antes de viajar al Pais de La Libertad, si quieren
ser realmente Libres en ese pais
y disfrutarlo en plena Libertad y salud, siendo ustedes mismos a todos los niveles, físico y mental"... Fueron varias horas
de explicaciones y largas discusiones, pero al final todos los viajeros entendieron que en efecto, estaban viajando, para su sorpresa, en el tren equivocado.
Los
inspectores bajaron del tren y dieron órdenes de desenganchar el último vagón del tren y cambiarlo de carril, a la espera de que pasase el tren que se dirigía al Pais de La Salud,
para engancharlo a él. Así lo hicieron, el vagón quedó retirado y solo, mientras que el resto del tren calentaba las calderas
y se ponia en marcha de nuevo, los viajeros del vagón desenganchado y finalmente separado, decian adiós con tristeza desde
sus ventanas a los demás viajeros del tren mientras miraban como éste se ponia en marcha y poco a poco se iba alejando hacia
su destino : El Pais de La Libertad.
Entendieron
que aún no estaban preparados para viajar a ese pais, que aún tenian primero que cruzar las Américas enteras hacia el Norte
hacia el Pais de La Salud, mientras veian el resto del tren en el que habian viajado, alejarse hacia el Oeste...
Pasaron
varios meses hasta que al fin el tren que ellos esperaban llegó a aquella
frontera-poblado, era el tren que ellos tenian que coger, el que viajaba al Pais de la Salud.
Nada
más verlo se quedaron sorprendidos de lo enorme que era, nunca habian visto en su vida un tren tan largo y lleno de tantísima
gente como aquel. Por delante les esperaba una larga travesía de varios años de recorrido, por paises y lugares completamente desconocidos para ellos, en una dirección que ellos nunca hubiesen pensado
que tenian que tomar. Pero sólo necesitaban hacer el viaje.
En
la estación engancharon el pequeñito vagón del SHB al resto del larguísimo,
interminable tren, y nada más engancharlo, éste se fundió con el resto del tren, quedando todo en un vagón único para todos
los viajeros, larguísimo de kilometros de longitud...
A
la mañana siguiente, el tren salió de la estación, con miles de viajeros
en su interior, todos mezclados en un único enorme vagón, en él iban
también estos chicos y chicas con SHB. En él iban toda clase de personas, de todas las edades, y con toda clase de condiciones,
enfermedades y dolencias, sin separación alguna. El tren ya no pararía más hasta llegar al Pais de La Salud directamente.
El
Pais de La Salud era el pais más alejado hacia el Norte, era un pais pequeño pero precioso, lleno de montañas nevadas y castillos de cristal y nieve, en él habitaban los expertos
médicos y sabios que curaban toda clase de dolencias a todos los turistas que llegaban a él. Para entrar en el Pais de La
Salud se necesitaba en vez de un pasaporte, un certificado médico. Todos salian del pais felices y curados, no importa cual
fuese su problema, allí se curaba todo, el cáncer, el sida, la lepra, todo... Disponían de la tecnologia médica más avanzada
y los mejores médicos del mundo. A pesar de estar tan alejado en el Norte, situado en los glaciares, era un pais cálido, no
hacía frio, y allí todos eran iguales y todos se veian ante todo, como seres humanos, sin importar su problema, dolencia o discapacidad que los hubiese conducido hasta allí.
Al
fin, tras más de cuatro años de travesía, el larguísimo tren llegó por fin al Pais de La Salud, mientras miles de enfermeras
y médicos esperaban su llegada en la estación. Aliviados y felices por la llegada, todos los viajeros descendieron del tren
y fueron conducidos a un enorme y grandísimo Castillo
de Cristal sobre lo alto de una montaña de glaciares, y fueron acomodados en unas lujosas suites y habitaciones desde
cuyas ventanas se podia observar con maravilla el pais entero, desde lo alto. Allí si, las personas y sus familias fueron
separados dependiendo de cuales eran sus dolencias y aflicciones. Los viajeros con SHB fueron acomodados en una de las torres
mas lujosas y mejor atendidas del castillo, y recibían un cariño muy especial por parte de todos los médicos y enfermeras que pasaban por allí.
Eran
tantos los médicos, sabios y expertos, y tantos los quirófanos
y aparatos, que pronto fueron atendidos y en unos pocos dias a todos los chicos y chicas con SHB se les habia corregido su
problema con unos resultados que ningún otro médico cirujano de ningún otro pais del mundo podia mejorar. Felices se encontraban
todos en recuperación, hablando y riendo unos con otros, comentando lo bién que se sentian y lo maravilloso que era aquel
lugar. Tras varias semanas de delicada recuperación, todos estos chicos y chicas al final salieron del castillo, esta vez
ya con su SHB corregido.
Y
allí se quedaron en el Pais de La Salud todavía por unas semanas
más, conversando con otros pacientes y médicos, con los sabios y expertos, bromeando con las enfermeras, y compartiendo la
experiencia con los demás viajeros que habian llegado hasta allí también.
Felices
y enteros, estaban ya preparados para emprender su viaje
de vuelta a sus paises de origen, pero esta vez, el viaje de
vuelta era en avion y sólo duraría apenas unas horas. Desde el aeropuerto de la capital del Pais de La Salud salian cientos de aviones cada dia hacia miles de destinos, llenos de personas felices y sanas, llorando de la emoción por su regreso tras un tan largo y angustioso viaje que duró tantos años y les causó tanto sufrimiento y dolor. Ahora ya estaban preparados para viajar al pais que ellos quisieran, felices como seres humanos.
FIN.
Copyright @ 2006, Charlotte Goiar.
Todos los Derechos
Reservados.
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