Por el Doctor Pablo Maldonado, Jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora
del Hospital de Agudos Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de La Plata. Buenos Aires.
Hoy
en día las ciencias médicas han comprendido que las cirugías de adecuación sexual, no son una mera cirugía estética, y que
son la etapa culminante de un tema mucho más interdisciplinario y académico que
está íntimamente relacionado con la salud de las personas.
Como
cirujano lo tomo más como una cirugía reparadora plástica pero poniendo énfasis en reparadora,
más que como estética , ya que el concepto marca una diferencia para la comprensión general, si bién la cirugía reparadora
está íntimamente relacionada con la estética, incluir la palabra reparadora da otro significado a este tipo de cirugías,
basado en la premisa que sostengo que: "a mi quirófano entra una mujer y sale una mujer, o entra un hombre y sale
un hombre", considero más apropiado el termino de Cirugía Reparadora,
ya que significa reparar la anatomía de la persona, con técnicas de cirugía plástica,
y adecuarla a su verdadera identidad, Ser y sentir. Tomo mucha precaución en realizar este tipo de cirugías ya que una vez realizada no hay
regreso al estado anterior, como profesional de la Medicina y cirujano me atengo en mis normas éticas y profesionales al juramento
Hipocrático que he realizado cuando me recibí de médico.
Las personas que han nacido como se está conociendo en la actualidad
con el nombre de Síndrome de Harry Benjamin (en honor al médico pionero que se preocupó por esta temática) y que sufren Disforia
de Género, son personas cuya vida está signada por un profundo dolor, y por un terrible malestar, el tener otro cuerpo adverso
a su Ser y sentir les ocasiona un sufrimiento que sólo las intervenciones quirúrgicas de adecuación sexual han podido sanar.
Le podemos dar la calificación de Síndrome partiendo de la definición como un conjunto de síntomas y signos que existen a un tiempo caracterizando un padecimiento
o una situación, y en este Síndrome el padecimiento ha sido bautizado como Disforia
de Género.
Muchos métodos en la antigüedad han sido utilizados desde diferentes
corrientes tanto médicas, psiquiátricas y psicológicas para tratar de “curar” a las personas
nacidas con este Síndrome, algunos tan terribles como someter a las personas a electroshock, y otras muy
cruentas que también fracasaron, algunos los tomaban como trastornados mentales o se lo quería hacer pasar por un origen de
trastorno psiquiátrico, se lo consideraba un estado de demencia.
Hoy en día en pleno siglo XXI existen algunas corrientes
que sostienen que son enfermedades o desviaciones mentales, cuando la práctica en diferentes partes del mundo
ha demostrado que las personas una vez cumplidos todos los requisitos prequirúrgicos desde un diagnóstico psicológico
/ psiquiátrico, hasta un tratamiento endocrinológico profesional, han podido mejorar su calidad de vida efectuadas las intervenciones
quirúrgicas y pudieron continuar su vida personal, social e integrarse a la sociedad sin ningún problema, habiendo
sido la cirugía un beneficio a la Salud.
También siempre hablando desde la práctica, se ha observado que los casos
donde las cirugías han fracasado en lograr el bienestar de la persona, fueron aquellos casos donde se han intervenido quirúrgicamente
a personas que no habían realizado ningún tratamiento previo prequirúrgico como el descripto anteriormente, y en aquellos
países donde se opera sólo por el lucro del dinero sin tomar en cuenta el estado clínico del paciente son donde se corre el
mayor riesgo de fracasos post operatorios psicológicos y donde en definitiva se produce un daño en vez de un beneficio a la
salud de la persona.
Nosotros en Argentina estamos muy avanzados en este tema de la salud
y cuidamos sobre todo el bienestar de la persona y la ayudamos a que la cirugía sea realizada con un consentimiento partiendo
de la libertad que implica tomar una decisión desde un estado de sanidad tanto físico como mental.
Con Alejandra Victoria Portatadino nos une una gran amistad y trabajamos mucho en estos aspectos cuando comenzamos a hablar hace unos años atrás sobre los temas
de Bioética, de las intervenciones quirúrgicas, y sobre ese trabajo como cirujano cuido ante todo la salud
de la persona. Hemos brindado muchas conferencias educativas y preventivas juntos sobre la salud de las personas que nos ocupa.
Es un deber de la Salud Pública atender en forma interdisciplinaria a
las personas que sufren Disforia de Género, la Salud Pública no tiene que estar ajena a este problema y
no dejar desamparada a la persona que sufre un síndrome por cuanto ella en su nacimiento no ha podido elegir no padecer.
En el Hospital Provincial de Agudos Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de
La Plata así lo hemos entendido con su director, y hemos tenido el apoyo del Ministerio de Salud de la
Provincia de Buenos Aires que se ha hecho eco de este tema y ha respondido eficazmente siempre independientemente de los distintos
Gobiernos que han pasado.
Hoy se ha comprendido que la Disforia (desacuerdo profundo) de Género
se manifiesta de distintas maneras y a diferentes edades, pero cuando se manifiesta con todo su potencial
una vez diagnosticada no hay marcha atrás, y la solución para lograr el bienestar de la persona es la Cirugía de adecuación
sexual.
En Argentina sólo se opera con autorización
Judicial, y sólo con ella realizo las intervenciones en mi país.
No voy a ahondar en los temas psicológicos, porque no soy psicólogo,
sólo hablo desde la Medicina, y la Cirugía Reparadora, y desde los seguimientos que efectuamos en las personas operadas con
un diagnóstico prequirúrgico previo, hemos observado que han podido rehacer sus vidas y vivir en armonía habiéndose logrado obtener
un estado de salud de las mismas.
Muchas veces me preguntan sobre las técnicas y métodos empleados en mis
cirugías, a lo que respondo:
Soy cirujano especialista en cirugía plástica y reparadora, mi trabajo
consiste en modelar, dar forma, dar sentimiento a los diferentes tejidos del cuerpo humano, poner en armonía y dar vida a
lo que la naturaleza o un factor externo alteró o modificó, mi técnica es la observación, es el arte de
crear, de modelar la materia, los tejidos y como las obras del escultor cada persona reúne características propias, inigualables
e irrepetibles, y sobre esa premisa baso mis técnicas, por eso mismo a mis pacientes les digo, no me pidan las técnicas, porque
trabajo sobre los resultados.